¿Fuiste lector o leías mucho más y ahora las series o las películas te pueden?

¿Te pusiste a pensar en lo lindo que era tener presente un libro? ¿Esperar el momento para poder retomarlo? Una buena novela o un libro de historia, sentarse un domingo a la mañana con un mate a subrayarlo cuando nadie en casa se despertó todavía, leer al solcito en el patio 20 minutos y seguir a la noche, llevarlo a todos lados, a la cola del puente, a las salas de espera, tenerlo en el asiento de acompañante del auto.

¿Cuál era tu momento favorito?

A mi particularmente me pasa que las series me pueden en muchas ocasiones. Es más fácil, más rápido, es entretenimiento barato e inmediato. El cerebro me exige cosas más fáciles, quiere ahorrar energía, pero mi espíritu me indica otra cosa. Yo sé que leer es hermoso, que activa otras partes de mí, que me hace evolucionar, que me da otra profundidad.

Engancharse con una serie es muy divertido, pero he notado una sensación de vacío después de terminar un capítulo si es que no sigo inmediatamente con otro, es una adicción, una adicción hueca. La felicidad es inmediata y termina ahí mismo, sin embargo, leer un libro genera otro tipo de saciedad, no solo nos entretiene y nos educa en la paciencia (cosa muy importante), sino que nos deja una sensación de plenitud y saciedad que es sustentable. Cuando uno termina un libro muchas veces siente que debe pasar un tiempo para poder retomar otro, hay un tiempo de calma, de media sonrisa que se mantiene en el tiempo, porque también es un pequeño logro, y a esto lo quiero repetir: terminar un libro es un pequeño logro sin dudas.

¿Y conversar con alguien que leyó el mismo libro? ¡Eso sí que está bueno!

El tiempo alcanza para todo. Lo que necesitamos es algo de método para hacer lo que nos gusta mucho y que nos hace bien. En mi caso por ejemplo los momentos de lectura son el domingo a la mañana bien temprano con un mate y cada noche 30 minutos o una hora (dependiendo del cansancio y el sueño) después de haber visto un capítulo de la serie que me gusta o no.

 

Llegó ahora el momento de sugerir algunos libros para retomar la lectura o regalarle a alguien que no esté leyendo pero ¡ojo! Sin dejar las series y las películas. Van mis recomendados:

La UruguayaTREMENDA novela corta, para leer parado, en los semáforos, en el colectivo. Sumamente entretenida, exquisitamente erótica, para recordar quizá épocas y amores. Léanla y vuelvan probablemente al amor adolescente, apasionado ¡y también cruel!

Terapia: Yo creo que no hay persona a la que pueda no gustarle esta novela de suspenso. Es atrapante, dinámica y sorprendente. Típica historia que termina distinta a como uno pudo suponer y eso la hace muy buena sin dudas. Para regalarle a cualquier "no lector" y que la termine de leer entusiasmado. 

África, hombres como dioses: ¡Cómo me he reído por favor! Recuerdo que la leí en el perímetro de una piscina, en un hotel hermoso. Me daba vergüenza reírme solo. Autor Cordobés: casi obvio lo del humor no? El personaje, Tom Grant es una mezcla de Indiana Jones y agente 007 inglés pero sin dudas es argentino. ES héroe y no lo es, es duro pero sensible, quiere de verdad a las mujeres que tiene que rescatar. Tiene unas escenas eróticas honestamente muy acaloradas, me parece que no sentí vergüenza por eso en el hotel, o sí….. no sé, pasemos a otro tema.

El nombre del viento: El nombre del viento es larga, asusta cuando se agarra -tiene 880 páginas-, pero tiene una tapa hermosa y promete ser buena desde ahí mismo. Es una novela de fantasía, tiene magia, aventura. Es de esas novelas fantásticas donde esperás el momento en que el humano, el protagonista, el héroe, comienza a ser mágico y no lo sabía, probablemente se manifieste en un momento de furia, estando al límite de una situación que le genera la bronca de su vida, en ese momento su poder es tan grande que SE SACUDE EL MUNDO.  

Los pilares de la tierra: Novelón histórico. Es larga también y también asusta, pero la empezás a leer y llegás a la página 100 al toque. Es más…. Ni bien comienza ya te involucrás con el primer suceso, ya sentís bronca; podés visualizar el lugar, los personajes. Este autor me sorprendió mucho sinceramente.

Es una novela histórica ambientada en la época de las catedrales y tiene un contenido político en su trama que se desarrolla de manera espectacular. Personas inteligentes que pierden y ganan todo el tiempo en virtud de sus planes. ¡Grande Ken Follet! Quiero leer otra de él pronto.