| 3 cuotas de $12.966,66 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $38.900,00 |
| 1 cuota de $38.900,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $38.900,00 |
| 3 cuotas de $12.966,66 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $38.900,00 |
| 1 cuota de $38.900,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $38.900,00 |
| 2 cuotas de $23.581,18 | Total $47.162,36 | |
| 3 cuotas de $16.265,38 | Total $48.796,16 | |
| 6 cuotas de $9.231,61 | Total $55.389,71 | |
| 9 cuotas de $6.843,80 | Total $61.594,26 | |
| 12 cuotas de $5.680,69 | Total $68.168,36 | |
| 24 cuotas de $4.143,01 | Total $99.432,29 |
| 3 cuotas de $16.575,29 | Total $49.725,87 | |
| 6 cuotas de $9.128,53 | Total $54.771,20 |
| 3 cuotas de $16.747,74 | Total $50.243,24 | |
| 6 cuotas de $9.194,01 | Total $55.164,09 | |
| 9 cuotas de $6.879,68 | Total $61.917,13 | |
| 12 cuotas de $5.634,34 | Total $67.612,09 |
| 18 cuotas de $4.569,45 | Total $82.250,16 |
Patricia Salinas
CASA CON PILETA
Emecé
Páginas: 208
Formato:
Subtítulo:
Peso: 0.4 kgs.
ISBN: 978-950-04-4430-9
Una mujer que acaba de ser madre descubre que es adoptada. Eso que parecía estable y sólido una familia, un empleo, la vida misma comienza a desmoronarse. Si bien la compra de una casa con pileta le brinda a Patri cierto sosiego, enseguida se entera de que al lado de su nuevo hogar funcionó uno de los centros clandestinos de detención más oscuros de la última dictadura militar: el Pozo de Quilmes. ¿Será hija de desaparecidos? ¿Es hija de algún militar? ¿De algún represor?El movimiento de piezas la lleva a conocer gente e historias de todo talante: una compañera de secundaria militante de izquierda, un abogado exmontonero, vecinas caprichosas y negadoras, una familia inglesa en constante decadencia, en un barrio atrapado por ciertos enigmas. Además, en medio del torbellino, a Patri la ingresan en una institución de salud mental que promete dotarla de aquello que ha perdido y siempre ha buscado: su identidad.En Casa con pileta, su primera novela, Patricia Salinas se ve obligada a escribir porque le han legado algo de las palabras. Y no tiene nada más que eso, palabras. Debe escribir además en torno a la identidad porque, si no, estalla, y ha puesto en marcha, para eso, la procesadora que las palabras encarnan.