| 3 cuotas de $10.966,66 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $32.900,00 |
| 1 cuota de $32.900,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $32.900,00 |
| 2 cuotas de $19.943,98 | Total $39.887,96 | |
| 3 cuotas de $13.756,58 | Total $41.269,76 | |
| 6 cuotas de $7.807,71 | Total $46.846,31 | |
| 9 cuotas de $5.788,20 | Total $52.093,86 | |
| 12 cuotas de $4.804,49 | Total $57.653,96 | |
| 24 cuotas de $3.503,98 | Total $84.095,69 |
| 3 cuotas de $14.018,69 | Total $42.056,07 | |
| 6 cuotas de $7.720,53 | Total $46.323,20 |
| 3 cuotas de $14.164,54 | Total $42.493,64 | |
| 6 cuotas de $7.775,91 | Total $46.655,49 | |
| 9 cuotas de $5.818,54 | Total $52.366,93 | |
| 12 cuotas de $4.765,29 | Total $57.183,49 |
| 18 cuotas de $3.864,65 | Total $69.563,76 |
Antonio Kaplan Carina Viviana Depelteau Franco [Castorina
EDUCAR EN LA EMPATÍA
Paidós
Páginas: 112
Formato:
Subtítulo: ¿Cómo aprender a ponerse en el lugar del otro?
Peso: 0.4 kgs.
ISBN: 978-950-12-1103-0
Palabras, gestos y vínculos que transforman la convivencia en la escuela. Vivir juntos es una tarea difícil; por momentos, parece imposible. Necesitamos educar para validar lo emocional y construir una sensibilidad que reponga lo humano en la convivencia. El abordaje de las emociones permite mejorar los vínculos porque ayuda a tejer una trama relacional y a desarrollar la capacidad de ponerse en el lugar del otro: aprender a percibir el mundo desde su perspectiva, sus pensamientos, comprender sus emociones y circunstancias. Pero la empatía no se limita a conocer lo que le sucede al otro: implica participación e involucramiento frente al problema o la dificultad que lo afecta. Es un sentimiento cultural que se forma, y por eso constituye un aprendizaje social que se desarrolla a lo largo de toda la vida, especialmente en la escuela. Se trata de una comprensión emocional y cognitiva, porque en la vida escolar no pueden escindirse los procesos cognitivo-académicos de los socioafectivos. Necesitamos colocar la afectividad en el centro de la escena educativa. En la escuela se construye un archivo de sentimientos compartidos y palabras para nombrarlos. Aprendemos de otros y con otros. Poner palabras a lo que sentimos tiene un efecto reparador. La apelación es hacia nuestro compromiso como educadores: ¿cómo construir una pedagogía amorosa? Ninguna aplicación tecnológica puede reemplazar la palabra y el gesto humano del docente. La escuela puede impulsar revoluciones afectivas con grandes gestos mínimos, porque somos seres interdependientes y estamos hechos para enlazarnos con los demás.