| 3 cuotas de $12.966,66 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $38.900,00 |
| 1 cuota de $38.900,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $38.900,00 |
| 2 cuotas de $23.581,18 | Total $47.162,36 | |
| 3 cuotas de $16.265,38 | Total $48.796,16 | |
| 6 cuotas de $9.231,61 | Total $55.389,71 | |
| 9 cuotas de $6.843,80 | Total $61.594,26 | |
| 12 cuotas de $5.680,69 | Total $68.168,36 | |
| 24 cuotas de $4.143,01 | Total $99.432,29 |
| 3 cuotas de $16.575,29 | Total $49.725,87 | |
| 6 cuotas de $9.128,53 | Total $54.771,20 |
| 3 cuotas de $16.747,74 | Total $50.243,24 | |
| 6 cuotas de $9.194,01 | Total $55.164,09 | |
| 9 cuotas de $6.879,68 | Total $61.917,13 | |
| 12 cuotas de $5.634,34 | Total $67.612,09 |
| 18 cuotas de $4.569,45 | Total $82.250,16 |
Daniel Habif
EL AMOR NO SE RUEGA, SE RIEGA
Planeta
Páginas: 376
Formato:
Subtítulo:
Peso: 0.4 kgs.
ISBN: 978-950-49-9563-0
El amor no avisa ni pregunta; irrumpe como una tormenta que desordena todo: las certezas, las promesas y los planes. En estas páginas, Daniel Habif y Anyha Ruiz comparten una historia real que se convierte en guía para quienes saben que el amor no se parece a las flores, sino al fuego: arde, transforma y deja huellas. Este libro une narrativa, espiritualidad y psicología para revelar que lo sagrado también necesita método. No ofrece promesas eternas, sino caminos posibles: acuerdos, límites y rituales que enseñan a cuidar sin poseer y a perdonar sin olvidar. Es, sobre todo, un manual de conciencia: instrucciones para no destruir a quien juraste amar y para transformar los ideales en acuerdos y los acuerdos en cultura. También es una guía para quienes aún no han encontrado a alguien, pero desean aprender a elegirse con madurez y a amarse antes de amar a otro. Entre sus páginas laten las confesiones, errores, acuerdos, cicatrices y milagros que los autores han vivido en su camino. Es una liturgia de resistencia para los que aman con todo y, aún así, se equivocan; un mapa emocional que convierte el hambre en propósito y el dolor en aprendizaje. Porque el amor, que es divino, merece un plan humano que lo sostenga y un sistema que evolucione con cada etapa.