| 3 cuotas de $10.533,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $31.599,00 |
| 1 cuota de $31.599,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $31.599,00 |
| 2 cuotas de $19.155,31 | Total $38.310,63 | |
| 3 cuotas de $13.212,59 | Total $39.637,79 | |
| 6 cuotas de $7.498,97 | Total $44.993,82 | |
| 9 cuotas de $5.559,31 | Total $50.033,86 | |
| 12 cuotas de $4.614,50 | Total $55.374,09 | |
| 24 cuotas de $3.365,42 | Total $80.770,20 |
| 3 cuotas de $13.464,33 | Total $40.393,00 | |
| 6 cuotas de $7.415,23 | Total $44.491,39 |
| 3 cuotas de $13.604,42 | Total $40.813,27 | |
| 6 cuotas de $7.468,42 | Total $44.810,54 | |
| 9 cuotas de $5.588,45 | Total $50.296,13 | |
| 12 cuotas de $4.576,85 | Total $54.922,22 |
| 18 cuotas de $3.711,82 | Total $66.812,93 |
Marcelo Larraquy
Fuimos Soldados
Punto de Lectura
Páginas: 280
Formato: 190 X 125 X 16
Subtítulo: Historia Secreta de la Contraofensiva Montonera
Peso: 0.5 kgs.
ISBN: 987-5781-68-1
Después de las exitosas obras Galimberti y López Rega, Marcelo Larraquy reconstruye las historias de ese puñado de hombres y mujeres a los que se reconoce como desaparecidos pero no como soldados, y a quienes la manipulación política dejó afuera del canon de la memoria setentista. Lazarte, un combatiente rebelde, expulsado de la guerrilla montonera, quiere matar a los miembros de la Conducción, a quienes responsabiliza por la desaparición de su hermana durante la dictadura militar. Para cumplir con su plan, necesita ser reincorporado y recuperar la confianza de los dirigentes. Se ofrece entonces para realizar una acción heroica, a la que difícilmente pueda sobrevivir: volver a la Argentina para interferir las emisiones televisivas de los partidos del Mundial '78 y propagar el discurso del comandante montonero Mario Firmenich. Contra todos los pronósticos, Lazarte alcanza su objetivo. De regreso en México, Montoneros lo readmite en sus filas y lo pone al frente de un pelotón de soldados con el que viaja nuevamente al país a cumplir otra misión peligrosa. El pelotón cruza la frontera con identidades fraguadas e intenta sobrevivir en la clandestinidad. Le faltan armas y dinero; algunos soldados desertan, otros desaparecen, pero el grupo tiene objetivos para cumplir, y Lazarte no olvida el suyo. Como ellos, otros combatientes montoneros tomaron las armas y regresaron al país entre 1978 y 1980 para combatir a la dictadura militar, mientras la sociedad festejaba en las calles los triunfos futbolísticos de esos años. Casi ninguno sobrevivió.