| 3 cuotas de $14.966,66 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $44.900,00 |
| 1 cuota de $44.900,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $44.900,00 |
| 2 cuotas de $27.218,38 | Total $54.436,76 | |
| 3 cuotas de $18.774,18 | Total $56.322,56 | |
| 6 cuotas de $10.655,51 | Total $63.933,11 | |
| 9 cuotas de $7.899,40 | Total $71.094,66 | |
| 12 cuotas de $6.556,89 | Total $78.682,76 | |
| 24 cuotas de $4.782,03 | Total $114.768,89 |
| 3 cuotas de $19.131,89 | Total $57.395,67 | |
| 6 cuotas de $10.536,53 | Total $63.219,20 |
| 3 cuotas de $19.330,94 | Total $57.992,84 | |
| 6 cuotas de $10.612,11 | Total $63.672,69 | |
| 9 cuotas de $7.940,81 | Total $71.467,33 | |
| 12 cuotas de $6.503,39 | Total $78.040,69 |
| 18 cuotas de $5.274,25 | Total $94.936,56 |
LAURENCE DEBRAY
HIJA DE REVOLUCIONARIOS
Anagrama
Páginas:
Formato:
Subtítulo:
Peso: 0.7 kgs.
ISBN: 9788433980199
Laurence Debray es hija del filósofo Régis Debray y la antropóloga Elizabeth Burgos. Sus padres provenían de familias acomodadas y tradicionales la de él parisina, la de ella venezolana, y ambos abrazaron la causa revolucionaria de Fidel Castro y el Che. En 1967 Régis Debray se unió a la guerrilla del Che en Bolivia como agente de enlace y fue detenido. Cuando seis meses después cayó el líder, Debray sufrió acusaciones de haberlo traicionado y fue condenado a treinta años de cárcel, de los que cumplió solo cuatro gracias a los buenos oficios de su familia y de la diplomacia francesa, y a la presión que hicieron los sindicatos bolivianos. Después vinieron años de bohemia y refugio en la escritura, y, con la llegada al poder de Mitterrand, los cargos públicos: él como asesor del presidente, ella como directora de la Maison de l'Amérique latine... En este libro sincero y directo, Laurence Debray ajusta cuentas con el pasado y relata el mito y la verdad de sus progenitores revolucionarios y de su propia vida. Y así, aparecen el padre ausente, la madre que prefirió ser libre que acabar encajonada en el papel de esposa de intelectual comprometido, su infancia austera y solitaria en París, el verano que pasó en Cuba en un campamento de las juventudes comunistas dedicado a la formación de perfectos revolucionarios, su estancia en Sevilla, donde Alfonso Guerra se convirtió en un padre adoptivo, y después su paso por Venezuela, Londres y la banca de Nueva York... La autora combina con fluidez la mirada de una hija que escruta a sus padres, la sinceridad sin velos de los recuerdos más íntimos y la perspectiva distanciada de una historiadora que repasa una época de fervores revolucionarios, todo ello escrito siguiendo la contundente máxima de El misántropo de Molière que encabeza esta deslumbrante obra testimonial y autobiográfica: «Cuanto más se ama a alguien menos debe adulársele; el verdadero amor es el que nada perdona.»