| 3 cuotas de $15.633,33 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $46.900,00 |
| 1 cuota de $46.900,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $46.900,00 |
| 2 cuotas de $28.430,78 | Total $56.861,56 | |
| 3 cuotas de $19.610,45 | Total $58.831,36 | |
| 6 cuotas de $11.130,15 | Total $66.780,91 | |
| 9 cuotas de $8.251,27 | Total $74.261,46 | |
| 12 cuotas de $6.848,96 | Total $82.187,56 | |
| 24 cuotas de $4.995,04 | Total $119.881,09 |
| 3 cuotas de $19.984,09 | Total $59.952,27 | |
| 6 cuotas de $11.005,86 | Total $66.035,20 |
| 3 cuotas de $20.192,01 | Total $60.576,04 | |
| 6 cuotas de $11.084,81 | Total $66.508,89 | |
| 9 cuotas de $8.294,52 | Total $74.650,73 | |
| 12 cuotas de $6.793,07 | Total $81.516,89 |
| 18 cuotas de $5.509,18 | Total $99.165,36 |
CHRISTOPHER BIRD, Peter Tompkins
LA VIDA SECRETA DE LAS PLANTAS
Ediones Godot
Páginas:
Formato:
Subtítulo:
Peso: 0.3 kgs.
ISBN: 9786316532435
Las plantas son la mayor fuente de riqueza del planeta Tierra (pensemos, por ejemplo, que el carbón y el petróleo fueron vida vegetal en el pasado). En La vida secreta de las plantas se exponen los experimentos que muestran la manera en que las plantas se comunican y cómo esta afecta la vida del resto de los seres vivos, para entender a su vez las relaciones físicas, emocionales y espirituales entre las plantas y los humanos. Sin las plantas verdes, no comeríamos ni respiraríamos. Bajo la superficie de cada hoja, hay un millón de labios móviles que se dedican a devorar anhídrido carbónico y a despedir oxígeno. Más de 64 millones de kilómetros cuadrados de superficies cubiertas por hojas están cada día realizando este milagro de la fotosíntesis, produciendo oxígeno y alimentos para el hombre y los animales. La cantidad principal de los 375.000 millones de toneladas de alimentos que consumimos al año procede de las plantas, que los sintetizan del aire y del suelo con la ayuda de la luz solar. El resto deriva de productos animales, que también proceden de las plantas. Los datos con que actualmente contamos afianzan y corroboran la visión de que las plantas son criaturas vivas, que respiran y se comunican, dotadas de personalidad y de los atributos del alma. Somos nosotros los que, en nuestra ceguera, nos hemos empeñado y obstinado en considerarlas autómatas.