| 3 cuotas de $13.966,66 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $41.900,00 |
| 1 cuota de $41.900,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $41.900,00 |
| 3 cuotas de $13.966,66 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $41.900,00 |
| 1 cuota de $41.900,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $41.900,00 |
| 2 cuotas de $25.399,78 | Total $50.799,56 | |
| 3 cuotas de $17.519,78 | Total $52.559,36 | |
| 6 cuotas de $9.943,56 | Total $59.661,41 | |
| 9 cuotas de $7.371,60 | Total $66.344,46 | |
| 12 cuotas de $6.118,79 | Total $73.425,56 | |
| 24 cuotas de $4.462,52 | Total $107.100,59 |
| 3 cuotas de $17.853,59 | Total $53.560,77 | |
| 6 cuotas de $9.832,53 | Total $58.995,20 |
| 3 cuotas de $18.039,34 | Total $54.118,04 | |
| 6 cuotas de $9.903,06 | Total $59.418,39 | |
| 9 cuotas de $7.410,24 | Total $66.692,23 | |
| 12 cuotas de $6.068,86 | Total $72.826,39 |
| 18 cuotas de $4.921,85 | Total $88.593,36 |
Dardo Scavino
MÁQUINAS FILOSÓFICAS
Anagrama
Páginas:
Formato:
Subtítulo: Problemas de cibernetica y desempleo
Peso: 0.3 kgs.
ISBN: 9788433964892
Desde hace algunas décadas, el desarrollo de las máquinas cibernéticas está trayendo aparejada la supresión de millones de puestos de trabajo en las áreas de la producción y los servicios, a tal punto que muchos economistas estiman que no se regresará nunca a una sociedad de pleno empleo sin una drástica reducción de las jornadas laborales. Se suele recordar que algunos filósofos, como Karl Marx o Bertrand Russell, habían previsto esta situación, pero se olvida que algo bastante similar habían planteado Aristóteles, Descartes y hasta el mismísimo Nietzsche. En el siglo IV antes de Cristo, el primero había asegurado que si las máquinas pudieran trabajar solas y obedecer las órdenes de los señores, estos ya no precisarían emplear como «instrumentos animados» ni a los esclavos ni a los obreros. Cuando desapareciera la división entre quienes mandan y quienes obedecen, podría fundarse una ciudad de ciudadanos libres e iguales. Dos mil años después, Descartes no plantearía algo distinto. El progreso científico y tecnológico permitiría, a su entender, el advenimiento de una sociedad de señores consagrados al estudio y la creación. Pero esta promesa comenzó a ponerse en crisis cuando otros filósofos efectuaron una objeción evidente: si los autómatas pueden sustituirnos, ¿no se debe a que también somos autómatas obedientes? ¿Existe alguna parte de nosotros que no será nunca remplazada por dispositivos automáticos? Desde sus propios orígenes, la filosofía vinculó el problema de la libertad y la igualdad con la cuestión de las máquinas, y este legado conceptual sigue teniendo consecuencias hoy.