| 1 cuota de $32.600,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $32.600,00 |
| 2 cuotas de $19.762,12 | Total $39.524,24 | |
| 3 cuotas de $13.631,14 | Total $40.893,44 | |
| 6 cuotas de $7.736,52 | Total $46.419,14 | |
| 9 cuotas de $5.735,42 | Total $51.618,84 | |
| 12 cuotas de $4.760,68 | Total $57.128,24 | |
| 24 cuotas de $3.472,03 | Total $83.328,86 |
| 3 cuotas de $13.890,86 | Total $41.672,58 | |
| 6 cuotas de $7.650,13 | Total $45.900,80 |
| 3 cuotas de $14.035,38 | Total $42.106,16 | |
| 6 cuotas de $7.705,01 | Total $46.230,06 | |
| 9 cuotas de $5.765,49 | Total $51.889,42 | |
| 12 cuotas de $4.721,83 | Total $56.662,06 |
| 18 cuotas de $3.829,41 | Total $68.929,44 |
Samuel R. Chand
APROVECHA EL PODER DE LA TENSION
Whitaker House
Páginas: 205
Formato: 23 x 15
Subtítulo: Estirado pero no quebrado
Peso: 0.7 kgs.
ISBN: 9781641235174
La palabra tensión proviene de la palabra latina tendere, que significa estirar. No es malo estirarnos en nuestras carreras, nuestra crianza de los hijos, nuestros ministerios o nuestro liderazgo. Sin tensión, nos estancamos y dejamos de crecer. De hecho, podríamos decir que la tensión es inevitable y, en muchos casos, deseable en la vida y el liderazgo. En Aprovecha el poder de la tensión: estirado, pero no quebrado, el consultor internacional de liderazgo, Sam Chand, examina la tensión a medida que surge en y entre los ámbitos de negocios, iglesia y familia. La presencia de tensión no es un defecto en ti o una amenaza de los demás. No es un problema para resolver, sino un recurso para utilizar. Cuando desarrolles esta perspectiva y encuentres tensión, estarás menos confundido y te sentirás menos culpable porque entiendes que la tensión no es el resultado de un error o un fallo tuyos. Experimentarás menos presión para resolver todo y menos compulsión para resolverlo rápida y completamente. Cuando aceptamos la tensión como una realidad de la vida, ganamos confianza y claridad mental ante ella. Nuestro objetivo no es deshacernos de la tensión, sino usarla para crear algo mejor que antes. No caminamos sobre cáscaras de huevo, por miedo a decir algo incorrecto. Aprendemos cuándo hablar, cuándo hacer preguntas, cuándo escuchar y cuándo dejar ir las cosas. A medida que nos relajamos en medio de la tensión, vemos a las personas y las situaciones más claramente, e invitamos a nuestras familias y equipos al proceso de utilizar creativamente la tensión en la vida y el liderazgo.